La gota que colma el vaso de nuestro aguante

Este mes se han ejecutado los últimos hachazos del Gobierno actual a los pocos derechos que quedaban ya por esquilmar mediante distintas disposiciones contra parados, empleados públicos, y la clase trabajadora en general; bajo el eufemismo insultante de "medidas para garantizar la estabilidad presupuestaria y de fomento de la competitividad". Queda definitivamente claro y al descubierto a quiénes sirven los poderes del Estado. A las órdenes de un Capital canceroso y descarriado.

Hay que señalar que quien justifica la existencia del Sistema parlamentario es cómplice de los gravísimos ataques: cantamañanas, burocracias sindicales, partidos políticos... curioso que ante el mayor retroceso en la historia de nuestras condiciones de vida, anunciado el 11 de julio en el Congreso y refrendado el 13, se publicase en el BOE del 16 de julio las últimas subvenciones a partidos políticos: 25 millones de euros repartidos entre PP (15,9), PSOE-PSC (10,1), IU (1,5 = co·responsables de recortes en Andalucía), UPyD (1,2), etc.

Manifiesto confederal: Ante los recortes de derechos, es la hora de luchar.

Ahora que desde casi todos los ámbitos laborales se llama a la contestación, no está de menos puntualizar que sí estamos por la unión y la acción; pero siempre desde las condiciones de la horizontalidad y la coherencia entre principios, tácticas y finalidades; que en nuestro caso pasan por la autogestión y el sindicalismo revolucionario con vistas a una sociedad libertaria, rompiendo con el actual Sistema. Y en ese camino no se puede considerar a según quién como compañeros.