Finaliza el conflicto contra Kipling Tapizados

  El pasado 7 de octubre finalizaba el conflicto que la CNT del Altiplano mantenía con la empresa Kipling Tapizados, dedicada, como su nombre indica, a la industria del mueble tapizado y sita en la localidad albaceteña de Caudete.

   Todo comenzó ante la negativa de Mónica a trabajar más horas de las que le obligaba su contrato de media jornada, pues hasta la fecha había estado trabajando unas diez horas al día. A partir de este momento empezaron las presiones contra ella: se le fueron atrasando los pagos de las nóminas, le dieron las vacaciones de agosto debiéndole el mes de julio, el trato hacia ella cambió al conocer que estaba sindicada...  Ante esta situación, desde CNT iniciamos una campaña de denuncia de los hechos, repartiendo folletos en los que se hacía pública la actitud de la empresa.
  La respuesta de la empresa fue intentar despedirla durante el periodo de vacaciones, despido que al final no se llevó a cabo debido a la ilegalidad que cometían y despidieron a Mónica el día 1 de septiembre, alegando causas de producción y pretendiendo indemnizar a nuestra compañera con 20 días de salario por año trabajado, como si el despido fuera por causas de la producción.
Para CNT el motivo real del despido siempre fue el hecho de que nuestra compañera estaba reclamando lo que es justo: sus derechos. Por ello reclamamos a la empresa la indemnización íntegra por despedirla de manera improcedente.
  Se intentó negociar en varias ocasiones con la empresa pero ante la negativa de ésta, se decidió utilizar la acción directa.
  No hicieron falta más que dos piquetes a la puerta de la empresa para que ésta cambiara de actitud y pasase de no querer reconocer a la CNT como interlocutor para negociar el conflicto, a reconocer; no solo al sindicato como interlocutor válido, sino también el despido como improcedente y pagar tanto las mensualidades atrasadas, como la indemnización por despido improcedente.
  Una vez más se demuestra que con la lucha por medio de la acción directa, que no es más que la implicación directa de las personas afectadas en los problemas que le afectan, se puede conseguir lo que se pretenda, y que el anarcosindicalismo que practica la CNT, está tan vigente como siempre e incluso más vigente que nunca y más que necesario en los tiempos que corren, para acabar de una vez por todas con las injusticias que genera el propio sistema capitalista y que provocan estas situaciones que, los propios propulsores de la misma, llaman crisis, cuando no es más que una maniobra orquestada por ellos mismos.
  Por último agradecer a todos los sindicatos de la CNT su solidaridad con nuestra compañera durante el conflicto y al SOV de CNT Albacete por las gestiones prestadas.